Manzanilla o hinojo para un mal de estómago. Bayas negras o menta para un resfriado. Los tés de hierbas conjugan un efecto de bienestar con un sabor natural. Son también perfectos para calmar la sed y constituyen un gran número devariedades. El sabor de las posibilidades ilimitadas.Emplear la fuerza de las hierbas es una tradición milenaria. Tomamos hojas, flores, frutos y aromas y los combinamos con menta, jengibre, piña, ortiga, limonaria y mucho más. A veces surgen refrescos frutales, a veces infusiones condimentadas que sientan muy bien. De cualquier manera siempre una excitante experiencia gustativa.
Deliciosas, bajas en calorías, versátiles, sanas y beneficiosas. Los tés de hierbas no contienen cafeína, excepto el mate, y son preciados en todas las edades.